
“Usaquén, el Reino del Agua Viva”
En las montañas del norte de Bogotá, donde el aire es más fresco y el verde parece nunca terminar, se alza Usaquén, un territorio que ha aprendido a escuchar el murmullo del agua. Allí, el agua no solo corre por los riachuelos o desciende desde los cerros; vive en la memoria, en las manos y en los sueños de su gente.
En este mágico lugar habitan tres guardianas ancestrales: la princesa Torca, la princesa Soratama y la princesa Usaca, protectoras del agua, de la tierra y de la vida.
- Torca, con su fuerza cristalina, representa los manantiales y quebradas que nacen en las alturas.
- Soratama, joya de luz, refleja en sus ojos el agua que se guarda en las lagunas y los espejos naturales.
- Usaca, sabia y protectora, guía a la comunidad para cuidar cada gota que cae del cielo.
Juntas, inspiran a los habitantes de Usaquén a convertir su territorio en el centro nacional e internacional de la protección del agua lluvia, mostrando al mundo que la sostenibilidad empieza con pequeños gestos y grandes compromisos.
En las casas, escuelas y parques, la comunidad ha aprendido que cada gota cuenta. Para recoger y conservar el agua, utilizan bambúes huecos que canalizan la lluvia, botellas plásticas reutilizadas que almacenan el líquido, y trampas de niebla que capturan el agua suspendida en el aire. Cada uno de estos elementos, sencillos y sostenibles, se convierte en símbolo de ingenio, respeto y amor por la naturaleza.
Pero en Usaquén la protección del agua no se limita a la técnica: también fluye a través de la comunicación y la educación ambiental. Los niños aprenden desde pequeños que cuidar el agua es cuidar la vida. Los jóvenes crean mensajes, murales y canciones que enseñan a valorar el recurso más sagrado del planeta. Y los adultos se convierten en ejemplo, compartiendo saberes ancestrales y nuevas tecnologías para conservarla.
Así, Usaquén se transforma en un modelo de sostenibilidad, donde las princesas Torca, Soratama y Usaca continúan reinando, guiando con su sabiduría el futuro de un pueblo que entendió que el agua no se posee: se respeta, se comparte y se protege.
Desde este rincón de Bogotá, el mensaje se eleva como una cascada hacia el mundo:
“Cada gota que cuidamos es una vida que florece.”
Así la comunidad se va inspirando para crear el hito barrial en la juntanza en el desarrollo de «Barrios Vivos», proyecto de la Secretaría de Cultura Recreación y Deporte, que se lleva a cabo en el Salón Comunal de Toberín, pudimos disfrutar de una mañana llena de creatividad y trabajo en equipo, felicitaciones a los participantes, más de 25 personas que aportan su mejor esfuerzo.


Nota elaborada con el apoyo audio visual de ekoradio, medio aliado y corrección de estilo con ChatGPT
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